VILLA DE PALAÚ, COAH.- Las minas no sólo fueron lugares de trabajo, también fueron espacios donde cientos de hombres construyeron historias de vida, formaron familias y encontraron el sustento que les permitió salir adelante.
Hoy, aunque los centros mineros dejaron de operar desde hace algunos años, quienes dedicaron sus mejores años a esta actividad aseguran que su identidad sigue ligada a ella, esto, a unos días de celebrar el Día del Minero este próximo 11 de julio.
Con la mirada puesta en el pasado, Martín Hernández, de 65 años de edad, recuerda los 35 años que dedicó al oficio de la minería, una labor que inició cuando apenas tenía 18 años y que lo llevó a trabajar en Mina III, Mina II y Mina VII.
"Comencé a bajar a las minas y así empecé a ganarme el sustento para llevar a mi hogar", expresó al recordar aquellos años en los que, entre esfuerzo y sacrificio, encontró una forma de sacar adelante a su familia.
Para Martín, el cierre de las minas dejó una profunda huella en la comunidad, pues en Villa de Palaú la mayoría de los hombres dependían de esta actividad para llevar el ingreso a sus hogares. Con el paso del tiempo, muchos tuvieron que buscar nuevas alternativas de empleo para continuar sosteniendo a sus familias.
La misma nostalgia acompaña a José Luis Pérez, quien durante 40 años trabajó en la Planta Lavadora de Palaú. Hoy, al pasar por el lugar donde transcurrieron décadas de su vida, observa con tristeza cómo aquella fuente de empleo que reunió a cientos de trabajadores poco a poco desaparece entre las ruinas.
"Se está cayendo poco a poco", dijo con la voz entrecortada. Recordó que, cuando se reúnen antiguos compañeros, vuelven a aquellos momentos de bonanza, cuando la planta estaba llena de actividad y las familias tenían una fuente segura de ingresos.
Aunque el paso del tiempo transformó el paisaje y las oportunidades laborales, los ex mineros aseguran que el orgullo de haber pertenecido a esa historia permanece. Para ellos, la minería no fue sólo un trabajo, sino una forma de vida que dejó recuerdos, amistades y un legado en la Región Carbonífera.
