MELCHOR MÚZQUIZ, COAH.- Rosa María Fabiana Leos Sánchez, madre de Miguel Palao Leos, compartió su testimonio sobre el difícil episodio que vivió en 2024, cuando su hijo sufrió graves lesiones en ambos ojos al manipular un artefacto de pirotecnia defectuoso.
La experiencia, que marcó profundamente a su familia, la llevó a hacer un llamado urgente a la ciudadanía para evitar el uso de fuegos artificiales durante las celebraciones.
"Quedé muy afectada emocionalmente por lo que sucedió. Ver a mi hijo en ese estado fue devastador", expresó Leos Sánchez. Además del impacto emocional, enfrentó una dura carga económica para cubrir los gastos médicos, sumado al temor constante de perder a su ser querido. "Fue una pesadilla que no le deseo a nadie", añadió.
La familia decidió cambiar su forma de celebrar las fiestas decembrinas, este pasado 24 de diciembre la pasaron muy felices en casa, sin cohetes, solo con la compañía de sus seres queridos.
"Dejamos atrás los malos recuerdos", relató. Para ella, la seguridad y la unión familiar han cobrado un nuevo significado tras lo vivido.
Como madre, Leos Sánchez fue enfática al desaconsejar la compra de pirotecnia, especialmente para menores. "Si mi hijo, siendo adulto, resultó herido por un artefacto que venía mal de fábrica, no recomendaría ni de chiste que alguien manipule esos productos", advirtió.
Afortunadamente, Miguel no perdió la vista, aunque deberá someterse a revisiones médicas de por vida.
Finalmente, la madre calificó la recuperación de su hijo como "un milagro de Dios y de la Virgen de Guadalupe", recordando que los pronósticos médicos eran desalentadores.
"Ahora valoro más la vida, la de mis hijos y la mía. Miguel logró rehacer su vida y eso se lo agradezco a Dios", concluyó, rememorando también las dificultades que enfrentaron durante su estancia en Monterrey, donde, pese a las adversidades, encontraron personas solidarias que los apoyaron.