RAMOS ARIZPE, COAHUILA.- La escasez de agua potable en Ramos Arizpe se ha convertido en un problema cada vez más evidente para la población, luego de que se reconociera un déficit aproximado del 20 % en el suministro del vital líquido, situación que impacta directamente a colonias enteras y limita el crecimiento ordenado del municipio.
El problema se atribuye al acelerado aumento poblacional y al consumo creciente de agua, factores que han superado la capacidad de recuperación de los mantos acuíferos. A pesar de la realización de diversos pozos, el municipio continúa sin una solución concreta que permita cubrir la demanda total, manteniendo a la ciudad en una condición de vulnerabilidad hídrica.
Aun cuando se plantea la búsqueda de una tercera fuente de abastecimiento, la realidad es que el abatimiento de los pozos existentes sigue avanzando. La disminución en los niveles de agua ha provocado que pozos que anteriormente aportaban volúmenes considerables hoy operen con menos de la mitad de su capacidad, evidenciando el desgaste del sistema de extracción.
Esta situación deja en claro que el crecimiento urbano ha avanzado más rápido que la disponibilidad del recurso, generando presión sobre la infraestructura hídrica y poniendo en riesgo el suministro a mediano plazo, especialmente en temporadas de alta demanda.
En medio de este panorama, se confirmó que la mayor parte del agua se destina al consumo doméstico; sin embargo, la limitada disponibilidad mantiene latente el riesgo de afectaciones más severas para la población, en un municipio que continúa expandiéndose sin contar con fuentes suficientes para garantizar el abasto.