General Motors enfrenta transición en Coahuila, advierte AIERA
La transición de General Motors podría ofrecer oportunidades de producción en el mercado nacional y latinoamericano.

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SALTILLO, Coah.- Mantener la seguridad como una prioridad será fundamental para que la industria de la región sureste de Coahuila pueda enfrentar el actual escenario económico y la transformación que vive el sector automotriz, consideró Sergio Gándara Cavazos, presidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe (AIERA).
El dirigente empresarial sostuvo que las autoridades deben garantizar las condiciones necesarias para que las compañías concentren sus esfuerzos en producir y responder a las exigencias del mercado, sin distraer recursos y atención en asuntos relacionados con la seguridad.
"Creo que en el tema de seguridad es importante que no se baje la guardia. Nuestras autoridades son las responsables de salvaguardar y de hacerse cargo de que existan las condiciones nuevamente para que la industria realmente nos dediquemos a la producción y no a estar preocupados por este tipo de temáticas", afirmó.
Gándara Cavazos explicó que desde hace aproximadamente dos años la actividad industrial enfrenta un escenario complicado, derivado de la desaceleración económica y de modificaciones en las condiciones del mercado.
Ante ello, señaló, las empresas deben conservar la capacidad de adaptarse y reaccionar con rapidez a los cambios que se presenten.
"Una cosa son los efectos de los aranceles o de los amagues que se han hecho y otra es cómo se comporte el mercado. Entonces yo creo que la industria tiene que estar muy despierta para poderse mover a como vaya marcando el mercado", señaló.
En cuanto a General Motors, el presidente de AIERA explicó que la armadora atraviesa una etapa de transición debido al cambio de plataforma de producción. Algunos de los modelos actuales dejarán de fabricarse para dar paso a nuevas unidades.
De acuerdo con la información disponible para el sector, la incorporación de los nuevos modelos comenzaría a partir del próximo año, aunque el proceso será gradual.
"Sí hay una desaceleración, la hemos vivido desde el primer anuncio del recorte que tuvieron y hay una transición por un cambio de plataforma, van a salir ciertos modelos, pero se van a integrar nuevos modelos", apuntó.
El empresario consideró que la renovación de plataformas podría convertirse en una oportunidad para recuperar parte de los niveles de producción, debido a que los nuevos vehículos estarían orientados principalmente al mercado nacional y posiblemente también a Latinoamérica.
Estimó que podría presentarse una recuperación de la actividad hacia finales del próximo año, aunque precisó que el comportamiento dependerá de la evolución de la demanda.
El ajuste en General Motors, añadió, también tendrá efectos en la cadena de proveedores, debido a la estrecha relación que existe entre las armadoras y las empresas que les suministran componentes.
"Este cambio de plataforma va a tener un impacto. Los proveedores que surtían a las plataformas que se fabricaban hoy en día, aunque todavía siguen fabricando, pues supongo que también van a buscar hacer transición a los nuevos programas", concluyó.




