Una serie de violentas tormentas eléctricas y vendavales han azotado el estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India, provocando una tragedia humanitaria que ya suma 117 fallecidos y cerca de 80 heridos. Según los últimos informes de la Oficina del Comisionado de Socorro, la gran mayoría de las muertes se produjeron por el colapso de infraestructuras, mientras que el impacto directo de rayos segó la vida de cuatro personas.
El fenómeno meteorológico, que se desató con furia la tarde del miércoles, golpeó con especial dureza a las siguientes localidades:
Prayagraj: El distrito más castigado con 23 muertes, principalmente debido a la caída de árboles y muros.
Mirzapur: Registró 19 víctimas mortales.
Sant Ravidas Nagar y Fatehpur: Sumaron 16 y 11 decesos, respectivamente.
La fuerza del viento, que alcanzó rachas de hasta 130 km/h, no solo afectó a la población civil, sino que causó estragos en el sector rural y la infraestructura eléctrica:
Viviendas: Se reportan daños significativos en al menos 330 casas.
Ganadería: El desastre se cobró la vida de 177 animales.
Servicios: Numerosos postes eléctricos y árboles fueron arrancados de raíz, interrumpiendo el suministro en varias regiones.
Expertos del Departamento Meteorológico de India (IMD) describieron el evento como una tormenta eléctrica de gran intensidad caracterizada por aumentos súbitos en la velocidad del viento.
"La rapidez con la que estas ráfagas golpean los objetos en el suelo deja un margen de maniobra mínimo para que la población busque refugio seguro, ensañándose especialmente con las construcciones precarias y estructuras temporales", explicó el científico Mohamad Danish.
Las autoridades continúan con las labores de asistencia y evaluación de daños en las zonas rurales y semiurbanas, donde la destrucción ha sido más evidente.