El gobierno de Cuba afirmó haber demostrado a Estados Unidos que la isla "no constituye una amenaza" para su seguridad nacional, luego de una reunión celebrada en La Habana con una delegación encabezada por el director de la CIA, John Ratcliffe.
De acuerdo con un comunicado oficial del gobierno cubano, la visita se realizó a petición de Washington y fue autorizada por la dirección de la revolución cubana. Durante el encuentro participaron autoridades del Ministerio del Interior y jefes de inteligencia de la isla, entre ellos Lázaro Álvarez Casas, Ramón Romero Curbelo y Norge Fermín Enrich Pons.
La administración cubana sostuvo que la información presentada y los intercambios realizados permitieron descartar que Cuba represente un peligro para Estados Unidos o que existan motivos para mantenerla en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Además, ambas partes expresaron interés en fortalecer la cooperación bilateral en temas de seguridad, inteligencia y aplicación de la ley.
Según declaraciones de un funcionario de la CIA citadas por Axios, Ratcliffe acudió a La Habana para transmitir un mensaje del presidente Donald Trump, en el que manifestó disposición para colaborar en asuntos económicos y de seguridad, aunque condicionado a que Cuba implemente "cambios fundamentales".
El funcionario estadounidense también indicó que durante la reunión se abordaron temas relacionados con estabilidad económica y cooperación en inteligencia, bajo la postura de que Cuba no debe convertirse en refugio para adversarios del hemisferio occidental.
La visita ocurre en un contexto de tensión diplomática, luego de que Trump reinstalara a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo al inicio de su segundo mandato, decisión que había sido revertida días antes por la administración de Joe Biden.
Al mismo tiempo, la isla enfrenta una severa crisis energética. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que el país agotó sus reservas de combustible, situación que ha provocado apagones de hasta 20 o 22 horas diarias.
Previo a que se hiciera pública la visita del director de la CIA, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel aseguró que su gobierno no pondría obstáculos para recibir ayuda humanitaria ofrecida por Estados Unidos, valuada en 100 millones de dólares.
A través de un mensaje en X, Díaz-Canel señaló que dicha asistencia podría destinarse a mejorar el acceso a combustibles, alimentos y medicinas, aunque insistió en que el levantamiento del bloqueo económico sería la medida más efectiva para aliviar la situación humanitaria en la isla.
Por otra parte, el canciller Bruno Rodríguez denunció durante una reunión de los BRICS las presiones y amenazas que, según dijo, mantiene Estados Unidos contra Cuba, incluido el bloqueo energético.
Horas después del encuentro en La Habana, medios estadounidenses reportaron que Washington analiza presentar cargos contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate en 1996, aunque hasta el cierre de la información no existía confirmación oficial.