Israel y Líbano acordaron prorrogar por 45 días el alto el fuego declarado el pasado 16 de abril, luego de dos jornadas de negociaciones celebradas en Washington bajo auspicio del gobierno de Donald Trump, informó este viernes el Departamento de Estado de Estados Unidos.
El portavoz del organismo, Tommy Pigott, calificó las conversaciones como "altamente productivas" y confirmó que ambas partes continuarán las tratativas en nuevas rondas de diálogo previstas para las próximas semanas.
Las negociaciones en Washington
La extensión de la tregua —que expiraba este viernes— fue pactada durante la tercera ronda de contactos entre representantes israelíes y libaneses desde la reanudación de los enfrentamientos el 2 de marzo. "El cese de hostilidades del 16 de abril se extenderá por 45 días para permitir mayores avances", escribió Pigott en redes sociales. Un portavoz del Departamento de Estado aseguró además que "el ambiente de las conversaciones ha sido muy positivo, incluso por encima de las expectativas".
La delegación israelí estuvo encabezada por el embajador en Estados Unidos, Yechiel Leiter, junto al viceasesor de Seguridad Nacional Yossi Draznin. Por parte del Líbano participaron la embajadora en Washington, Nada Hamadeh, y el enviado especial Simon Karam.
En representación de Estados Unidos participaron el consejero del Departamento de Estado Michael Needham, el embajador en Israel Mike Huckabee y el embajador en el Líbano Michel Issa.
Persisten los enfrentamientos
Washington convocó una nueva ronda de negociaciones para los días 2 y 3 de junio en el marco de la denominada "pista política". Previamente, el 29 de mayo, el Pentágono albergará una instancia de diálogo militar entre delegaciones de ambos países dentro de una "pista de seguridad". "Esperamos que estas discusiones avancen hacia una paz duradera entre ambos países, el pleno reconocimiento de su soberanía e integridad territorial mutuas y el establecimiento de una seguridad verdadera a lo largo de la frontera común", sostuvo Pigott.
Sin embargo, pese a la tregua vigente desde el 17 de abril, los enfrentamientos no cesaron completamente. Israel continuó realizando ataques sobre territorio libanés, mientras Hezbollah —que no participa de las negociaciones— mantuvo el lanzamiento de proyectiles hacia Israel y operaciones contra tropas israelíes en el sur del Líbano, donde el ejército israelí estableció una extensa zona de amortiguamiento.
El presidente libanés, Joseph Aoun, advirtió el martes que los bombardeos israelíes "erosionan los esfuerzos para consolidar el cese de hostilidades".
Según cifras del Ministerio de Sanidad libanés difundidas por la agencia estatal NNA, desde el reinicio de los ataques el 2 de marzo murieron 2.951 personas y otras 8.988 resultaron heridas. Entre las víctimas se contabilizan 110 trabajadores sanitarios fallecidos y 259 heridos.
Además, cerca de 1,2 millones de personas —aproximadamente el 25% de la población libanesa— debieron abandonar sus hogares, de acuerdo con datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Objetivos de las negociaciones
El principal objetivo de las negociaciones es consolidar el alto el fuego y avanzar hacia un eventual tratado de paz. Mientras Beirut exige la retirada de las tropas israelíes de su territorio, Israel reclama el desarme de Hezbollah. Los enfrentamientos se reanudaron el 2 de marzo, tres días después del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, cuando Hezbollah lanzó misiles contra territorio israelí.