Crece la preocupación entre migrantes por el uso de escáneres de iris en operativos de ICE
El uso de tecnología de reconocimiento de iris por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de derechos civiles y comunidades migrantes, luego de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ampliara un contrato millonario para fortalecer sus capacidades de identificación biométrica.
El nuevo acuerdo, valuado en aproximadamente 25 millones de dólares, fue otorgado a BI2 Technologies, empresa especializada en sistemas de reconocimiento de iris con sede en Massachusetts. El contrato representa un incremento significativo respecto al convenio previo de 4.5 millones de dólares firmado meses atrás.
Identificación en segundos
A diferencia de los métodos tradicionales de identificación mediante huellas dactilares, cuyo procesamiento puede tomar más tiempo, el reconocimiento de iris permite verificar identidades prácticamente en tiempo real durante operativos o detenciones.
Especialistas señalan que esta tecnología puede facilitar el trabajo de las agencias federales al permitir acceso inmediato a información biométrica desde dispositivos móviles utilizados en campo.
Sin embargo, organizaciones de derechos civiles advierten que el aumento en el uso de estas herramientas podría ampliar los mecanismos de vigilancia sobre comunidades migrantes y generar temor entre personas con procesos migratorios pendientes.
Reportes sobre uso durante operativos
Diversas organizaciones y clínicas de apoyo a inmigrantes han documentado testimonios sobre presunto uso de escáneres biométricos durante redadas y operativos migratorios.
Uno de los casos reportados ocurrió en Chicago, donde una mujer con proceso de asilo pendiente aseguró que agentes federales utilizaron un dispositivo móvil para capturar imágenes de sus ojos durante una intervención en su vivienda. Según el testimonio difundido por organizaciones civiles, tras el escaneo los agentes habrían accedido rápidamente a información relacionada con su identidad migratoria.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido comentarios específicos sobre esos casos particulares.
Tecnología utilizada desde hace años
El reconocimiento de iris no es una herramienta nueva en Estados Unidos. Sistemas similares han sido utilizados durante décadas en cárceles, oficinas de sheriffs y centros de procesamiento de detenidos para verificar identidades y evitar errores administrativos.
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el gobierno estadounidense amplió significativamente el uso de tecnologías biométricas bajo argumentos relacionados con seguridad nacional y control fronterizo.
Actualmente, herramientas de reconocimiento biométrico también forman parte de algunos procesos de verificación en aeropuertos y puntos de control administrados por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
Debate sobre privacidad y derechos civiles
El crecimiento de estas tecnologías ha abierto un debate entre autoridades y organizaciones defensoras de derechos humanos.
Grupos como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y la Electronic Frontier Foundation (EFF) consideran que el uso de sistemas biométricos sin suficiente supervisión judicial o transparencia puede representar riesgos para la privacidad y los derechos civiles.
Defensores de migrantes advierten que el temor a ser identificados mediante herramientas biométricas podría provocar que algunas personas eviten acudir a hospitales, escuelas o servicios públicos, incluso cuando requieren atención básica.
Mientras tanto, el gobierno estadounidense sostiene que estas tecnologías forman parte de sus esfuerzos para fortalecer la seguridad y agilizar los procesos de identificación migratoria.