La captura de Nicolás Maduro no solo ha sacudido el Caribe, sino que ha reactivado debates geopolíticos en el extremo norte del planeta.
Tras la demostración de fuerza militar de Estados Unidos en Venezuela, el embajador de Dinamarca en Washington, Jesper Møller Sørensen, emitió un mensaje estratégico que vincula la seguridad de su región con las recientes acciones de la Casa Blanca.
A través de un "recordatorio amistoso" publicado en la plataforma X, el diplomático danés subrayó la estrecha alianza entre el Reino de Dinamarca y el país gobernado por Donald Trump, pero envió un mensaje de firmeza sobre la soberanía de sus territorios.
Las declaraciones de Sørensen ocurren en un momento de alta sensibilidad, dado el interés histórico de Donald Trump por adquirir o anexar Groenlandia. Tras observar la capacidad operativa de EE. UU. en la operación "Absolute Resolve", Dinamarca ha buscado reafirmar los términos de su relación bilateral:
Defensa Colectiva: El embajador recordó que la seguridad de Estados Unidos es indisociable de la de Dinamarca y Groenlandia, especialmente ahora que Groenlandia está formalmente integrada en la OTAN.
Vigilancia Ártica: Resaltó la colaboración para proteger el Ártico, una zona de creciente interés por sus recursos y rutas estratégicas.
En un movimiento interpretado como un refuerzo de su autonomía, Dinamarca destacó su compromiso financiero para proteger sus dominios frente a cualquier intento de intervención o compra: "En 2025, nos comprometimos a invertir 13,700 millones de dólares destinados a la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte", enfatizó el embajador. Esta cifra récord busca blindar la presencia danesa en la región y enviar una señal clara a Washington: el Ártico no es territorio en venta, a pesar de la renovada política de expansión de la actual administración estadounidense.
El mensaje del embajador Sørensen busca equilibrar la balanza: reconocer a Estados Unidos como un aliado indispensable —especialmente tras demostrar su poderío militar en Caracas—, pero dejando claro que el respeto a la soberanía, tanto en América Latina como en el Reino de Dinamarca, debe ser la base de la cooperación internacional.