La incursión militar ejecutada por fuerzas estadounidenses este sábado, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ha fracturado el tablero geopolítico global.
Las potencias aliadas del chavismo —Rusia, China e Irán— emitieron pronunciamientos inmediatos y enérgicos, calificando la operación "Absolute Resolve" como una violación directa al derecho internacional.
La reacción de Rusia: "Un acto de agresión armada"
El Kremlin, uno de los respaldos más sólidos de Maduro en la última década, no tardó en reaccionar a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores.
Condena oficial: Moscú describió la operación como un "acto de agresión armada profundamente preocupante".
Exigencia de liberación: El gobierno de Vladímir Putin instó a Washington a reconsiderar su postura y liberar de inmediato al mandatario y a su esposa, a quienes consideran líderes "legalmente elegidos".
Solidaridad diplomática: El canciller Serguéi Lavrov mantuvo comunicación directa con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, para expresar su respaldo total ante lo que denominó una "agresión armada". Por su parte, la embajada rusa en Caracas confirmó que su sede no sufrió daños durante los bombardeos estratégicos.
Reacción de China: Rechazo al "Hegemonismo" estadounidense
Pekín utilizó sus canales diplomáticos para manifestar su "profunda conmoción" ante el uso de la fuerza en territorio soberano.
"Tales actos hegemónicos de Estados Unidos violan gravemente la soberanía de Venezuela y amenazan la paz en América Latina y el Caribe", señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores de China.
La potencia asiática exigió a la administración de Donald Trump que se ciña a la Carta de las Naciones Unidas y detenga las acciones que atentan contra la seguridad de otras naciones.
Irán denuncia "flagrante violación"
Desde Teherán, el Ministerio de Asuntos Exteriores emitió un comunicado en el que condena con firmeza el ataque. Irán subrayó que la extracción de Maduro representa una "flagrante violación de la integridad territorial" de Venezuela y un precedente peligroso para la estabilidad mundial.