Los empleados de Twitter que salieron de la empresa después de que el nuevo dueño de Twitter, Elon Musk, les dio un ultimátum de trabajar más o salir, proyectaron insultos en la fachada del edificio de Twitter en San Francisco.
En los insultos se lee como los empleados le recuerdan al multimillonario que este se fue beneficiado del sistema racista del apartheid en Sudáfrica.
“Bebé, parásito supremo, grano petulante, aprovechado del apartheid, oligarca sin ley, colonizador inseguro, acaparador cruel, Karen del espacio, niño mediocre, privilegio presionado, racista mezquino, megalómano, multimillonario sin valor y bebé en bancarrota”, fueron algunos de los mensajes que se podían leer desde las afueras.
Estos insultos se proyectaron cuando el edificio de Twitter fue cerrado sin previo aviso, desactivando las tarjetas de entrada de todos los empleados, esto por miedo de que los empleados molestos soboterarina la red social.