De manera milagrosa un par de bebés sobrevivieron a las terribles lluvias flotando en el lago Kivu de la República Democrática del Congo, estas lluvias le han quitado la vida a 400 congoleses.
La Cruz Roja señala que uno de los bebés fue encontrado cuando este flotaba e el lago, mientras que el segundo fue encontrado flotando en un lago pero cercano a unos escombros, destacaron que uno de los bebés tenía el fémur roto.
“Dos bebés, incluido un niño de un mes y dos semanas y una niña de unos dos meses, fueron recuperados con vida”, dijo un vocero de la Cruz Roja de la República Democrática del Congo, Kally Maluku.
Las primeras indagatorias señalan que los padres de ambos bebes fallecieron en los deslaves que han azotado la región del país africano.
Fue el desastre natural más mortífero en la historia reciente del Congo. La escala de la destrucción ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las personas al cambio climático en muchas partes de África, donde la mala planificación urbana y la débil infraestructura significan que las comunidades a menudo no pueden soportar episodios cada vez mayores de clima extremo.