Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno pretende iniciar conversaciones inmediatas para adquirir Groenlandia. No obstante, subrayó en repetidas ocasiones que no tiene intención de utilizar la fuerza para lograr ese objetivo.
En su discurso, Trump expresó respeto por los habitantes de Groenlandia y describió al territorio como una región extensa, poco poblada y con escaso desarrollo. Aclaró que el interés estadounidense no está centrado en recursos como las tierras raras, sino en su relevancia estratégica para la seguridad nacional e internacional. Según el mandatario, durante casi 200 años distintos presidentes de Estados Unidos han considerado la posibilidad de adquirir la isla.
Trump afirmó que solo su país tiene la capacidad de proteger, desarrollar y mejorar ese territorio, lo que, a su juicio, justifica la búsqueda de negociaciones directas. Aunque reconoció que Estados Unidos podría imponer su voluntad mediante el uso de la fuerza, insistió en que esa opción no está sobre la mesa y reiteró que no pretende recurrir a ningún tipo de acción militar.
Aranceles a productos europeos
Antes de su llegada a Davos, el presidente estadounidense había anunciado la imposición de un arancel del 10% a productos provenientes de ocho países europeos que se oponen a su plan sobre Groenlandia. Estas medidas provocaron reacciones inmediatas, como la del presidente francés Emmanuel Macron, quien advirtió que la Unión Europea podría responder con represalias comerciales, incluyendo mecanismos especiales que permitirían elevar aranceles o restringir licencias de importación y exportación.
Recuperación económica en Venezuela
En su discurso, Trump también se refirió a Venezuela, país del que dijo que podría experimentar una recuperación económica en el corto plazo. Argumentó que una mayor cooperación con Estados Unidos y grandes empresas energéticas impulsaría de manera significativa los ingresos petroleros venezolanos, lo que permitiría un repunte económico tras años de dificultades.
Asimismo, lanzó duras críticas contra Europa ante una audiencia mayoritariamente europea. Señaló que algunas regiones del continente han cambiado de manera negativa y atribuyó esa situación a políticas migratorias y económicas que, según él, han tenido consecuencias graves. Comparó ese escenario con lo que calificó como un "milagro económico" en Estados Unidos y citó ejemplos como el aumento del costo de la electricidad en Alemania y la reducción en la producción energética del Reino Unido.
Guerra en Ucrania y críticas a China
En materia internacional, Trump abordó la guerra en Ucrania y aseguró que la OTAN jugará un papel clave para ponerle fin. Afirmó que Estados Unidos ha aportado más que cualquier otro país a la alianza y sugirió que su solicitud sobre Groenlandia es mínima en comparación con ese apoyo. También cuestionó el monto de ayuda otorgado por su antecesor, Joe Biden, a Ucrania, cifra que ha sido desmentida por análisis independientes.
El presidente estadounidense aprovechó su intervención para criticar a China, especialmente en el sector de la energía eólica, y defendió su política arancelaria, argumentando que es una medida justa frente a los desequilibrios comerciales. Con estas declaraciones, Trump volvió a colocar a Groenlandia y a la política comercial estadounidense en el centro del debate internacional.