Un tribunal ucraniano condenó a 11 años de prisión a dos soldados rusos que confesaron bombardear una ciudad, específicamente centros educativos.
Alexander Bobikin y Alexander Ivanov, señalaron confesaron sus crímenes y estuvieron de acuerdo con la condena, por lo cual su condena se redujo de 12 años a 11, pues estos, mostraron arrepentimiento y afirmaron solo estar siguiendo órdenes.
"La culpabilidad de Bobikin e Ivanov ha sido probada en su totalidad", dijo el juez Evhen Bolybok, de pie frente a una bandera ucraniana.
Los bombarderos habían lanzado misiles desde territorio ruso con objetivos civiles y de infraestructura, al cruzar la frontera, estos fueron capturados por las fuerzas ucranianas.
El 23 de mayo, un tribunal ucraniano condenó a un soldado ruso a cadena perpetua por matar a un civil desarmado. Asimismo, Kiev ha acusado a Rusia de atrocidades y brutalidad contra civiles durante la invasión; ha dicho que se han identificado más de 10,000 posibles crímenes de guerra.