México.- Tres veces la Presidenta Claudia Sheinbaum se negó a opinar sobre la entrega en Estados Unidos de dos colaboradores de Rubén Rocha, Gobernador de Sinaloa con licencia, acusados igual que él de cómplices del narcotráfico.
"Gracias, gracias", respondió a bordo de su camioneta a su llegada al CBTIS que inauguró en las afueras de Mérida, Yucatán.
Primero le preguntaron qué información le han dado sobre la entrega del ex Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa de Rocha, Gerardo Mérida Sánchez, y del ex Secretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega.
Después, sobre su opinión de la entrega de los ex funcionarios, con la que Estados Unidos podría aportar más pruebas que ella ha solicitado para detener y extraditar al Gobernador con licencia de su partido. Escuchó la pregunta, pero tampoco dijo nada.
Finalmente, ya en medio de gritos de pensionados de Pemex afectados por la retroactividad del recorte a las pensiones ordenado por ella y entre un grupo de personas que llegaron a acallar la protesta, también le preguntaron acerca de la entrega, y tampoco dijo nada.
Sheinbaum prestó más atención a la caída de un grupo de personas, incluso un hombre invidente, al que luego esperó para atenderlo.
Tras las preguntas y el revuelo de la protesta, entregó el plantel escolar y cortó el listón sin ningún discurso. En su primer día de gira por Yucatán, la Presidenta tiene planeados otros tres eventos. Alrededor de medio centenar de pensionados de Pemex le entregaron una carta para acusar las afectaciones por el recorte a sus pensiones, con la excusa de que eran injustas e ilegales.