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Nación

Pemex reafirma su compromiso con la soberanía energética en México

La operatividad de las refinerías busca reducir la dependencia de importaciones de combustibles.

Por Staff / La Voz - 04 febrero, 2026 - 09:27 a.m.
Pemex reafirma su compromiso con la soberanía energética en México
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      La presidenta Claudia Sheinbaum reafirma el compromiso de su administración con la soberanía energética. Al integrar a Pemex como una sola entidad y potenciar la refinación nacional con ocho plantas operativas, el Gobierno busca priorizar el bienestar público sobre las métricas financieras tradicionales de los mercados internacionales.

      El discurso sobre la energía en México ha dado un giro de 180 grados, alejándose de los tableros de Wall Street para aterrizar en las plazas públicas. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha sido tajante: Pemex ha dejado de ser una pieza de ajedrez para la privatización y ha vuelto a ser "del pueblo". En un ejercicio de rendición de cuentas que rompe con la narrativa neoliberal, la mandataria defendió la millonaria inversión en infraestructura que hoy permite a México procesar su propio crudo.

      Para Sheinbaum, los indicadores de éxito de la petrolera no se miden únicamente con la lupa de los inversionistas extranjeros, sino con el termómetro de la soberanía energética. Esta visión prioriza la capacidad del país para producir sus combustibles en casa, reduciendo la dependencia de las importaciones que durante años dictaron los precios en las gasolineras mexicanas. Es una apuesta por la seguridad nacional vestida de política económica.

      Acciones de la autoridad

      La defensa del proyecto no es solo retórica; se apoya en una estructura que ahora cuenta con ocho refinerías operativas. Al sumar los esfuerzos de las seis plantas históricas con la capacidad de Dos Bocas y la estratégica adquisición de Deer Park, el Gobierno asegura estar cerrando la brecha de la importación. Según la presidenta, vender gasolina producida en suelo nacional es la prueba de que el modelo de "exportar crudo para comprar gasolina" era una fórmula agotada.

      El fortalecimiento de la refinación nacional ha sido uno de los puntos más cuestionados por analistas que ven con escepticismo la rentabilidad de estas plantas. Sin embargo, Sheinbaum sostiene que el valor de estas obras trasciende el beneficio contable inmediato. La capacidad de producir diésel, turbosina y gasolina en territorio mexicano funciona como un escudo contra la volatilidad de los precios internacionales y las tensiones geopolíticas globales.

      La mandataria recordó que, durante décadas, se intentó convencer a la opinión pública de que construir refinerías era un negocio del siglo pasado. Hoy, el panorama energético muestra que las naciones que controlan sus recursos y su procesamiento tienen una mayor resiliencia económica. Esta estrategia busca que Pemex recupere su papel como motor del desarrollo social, operando bajo una lógica de bienestar público y no meramente extractivista.

      Detalles confirmados

      Entregar cuentas al pueblo implica, bajo esta óptica, asegurar que los recursos del subsuelo se transformen en beneficios tangibles para los ciudadanos. La presidenta enfatizó que, aunque los mercados financieros tengan su propia lectura de la deuda y el rendimiento, la prioridad de su administración es garantizar que la energía sea un derecho accesible y no una mercancía sujeta al mejor postor en el extranjero.

      Uno de los cambios más profundos en esta nueva etapa es la reestructuración administrativa de la petrolera. Tras la reforma energética de 2013, Pemex fue fragmentada en múltiples subsidiarias, lo que para el actual gobierno diluyó su fuerza y facilitó la opacidad. La administración actual ha revertido este proceso, reintegrando a la empresa en un solo corporativo con un consejo de administración unificado que busca agilizar la toma de decisiones.

      Esta reintegración vertical no es solo un movimiento en el organigrama; es un intento por recuperar las capacidades técnicas de los trabajadores petroleros que habían sido desplazadas por contratos externos. Sheinbaum subrayó que la transparencia y la eficiencia operativa son ahora los pilares del programa de austeridad interna, el cual se enfoca en recortar gastos innecesarios en las áreas de confianza para inyectar recursos en la operación directa.

      La meta es que Pemex funcione con la precisión de un reloj suizo, pero con el corazón de una empresa pública. La presidenta destacó que la participación del personal operativo es clave para este renacimiento. Al eliminar la lógica de privatización, se busca fomentar un sentido de pertenencia entre los empleados y la nación, asegurando que cada barril procesado contribuya directamente al erario público y no a cuentas privadas.

      Impacto en la comunidad

      La operatividad de las ocho refinerías actuales representa un hito en la historia reciente de México. La inclusión de Deer Park en Texas y la puesta en marcha de la Refinería Olmeca en Dos Bocas son las piezas finales de un rompecabezas que busca la autosuficiencia total. Para el gobierno, este despliegue es la respuesta directa a años de abandono en las plantas tradicionales de Minatitlán, Salamanca, Tula, Cadereyta, Madero y Salina Cruz.

      Sheinbaum afirmó que procesar el petróleo en territorio nacional es un tema de dignidad económica. La reducción de las importaciones de combustibles no solo ahorra divisas, sino que fortalece la moneda y da certidumbre al transporte y la industria nacional. "Estas son las cuentas al pueblo de México", sentenció la mandataria, reafirmando que el impacto social es la métrica definitiva con la que debe ser evaluada su gestión energética.

      El camino hacia 2026 y más allá parece estar trazado sobre una vía de control estatal férreo. Mientras el mundo transita hacia nuevas energías, México apuesta por consolidar su base petrolera como el primer paso hacia una transición ordenada. Pemex, bajo el liderazgo de Sheinbaum, se presenta como una institución que ha recuperado su esencia, lista para enfrentar los retos del siglo XXI sin olvidar su compromiso con el patrimonio nacional.

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