Liberan a expolicía Alejandro Rocha por tortura a Lydia Cacho
La liberación de Alejandro Rocha Laureano no significa su inocencia, según Artículo 19.

# Liberan a expolicía condenado por torturar a Lydia Cacho; Artículo 19 exige justicia
Alejandro Rocha Laureano salió del penal de Cancún tras cumplir una condena de cinco años y seis meses de prisión. La organización Artículo 19 pidió que continúen los procesos contra otros presuntos responsables.
Alejandro Rocha Laureano, excomandante de la extinta Policía Judicial de Puebla, fue liberado del penal de Cancún, Quintana Roo, después de que un juez determinara que había cumplido la pena impuesta por el delito de tortura contra la periodista Lydia Cacho.
El exmando policial permanecía privado de la libertad desde el 4 de diciembre de 2018. La sentencia fue de cinco años y seis meses de prisión; sin embargo, la autoridad judicial consideró que el tiempo que estuvo encarcelado era suficiente para dar por cumplida la condena.
Tras darse a conocer su salida, la organización Artículo 19 México y Centroamérica aclaró que la liberación no significa que haya sido declarado inocente, sino que cumplió la totalidad de la pena establecida por la autoridad judicial.
La organización, que ha acompañado legalmente a Lydia Cacho durante más de 15 años, señaló que los procesos penales contra otros dos probables responsables continúan abiertos y pidió que estos procedimientos avancen hasta obtener sentencias justas.
Asimismo, advirtió que la liberación de Rocha Laureano no debe interferir en las investigaciones pendientes relacionadas con la detención y las agresiones sufridas por la periodista.
¿Por qué fue detenido Alejandro Rocha Laureano?
Rocha Laureano fue detenido en Puebla en diciembre de 2018, señalado por su probable participación en los hechos ocurridos en 2005, cuando Lydia Cacho fue arrestada en Cancún y trasladada por carretera a Puebla.
La periodista denunció que durante el trayecto fue víctima de amenazas, violencia física y psicológica, además de permanecer incomunicada. Los hechos ocurrieron después de la publicación de su libro *Los demonios del Edén*, en el que documentó presuntos casos de explotación sexual infantil y posibles vínculos entre empresarios y figuras políticas.
El caso cobró mayor relevancia tras la difusión de conversaciones telefónicas atribuidas al entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, y al empresario Kamel Nacif, relacionadas con la detención de la comunicadora.
La liberación del excomandante marca el cumplimiento de su condena, pero no representa el cierre de todos los procedimientos judiciales vinculados con el caso. Artículo 19 reiteró que continuará pendiente de los procesos contra los demás señalados y de que se garantice justicia para Lydia Cacho.




