La semana que hoy arranca será un poco tranquila en el tema sindical, la verdad que al menos en el caso de Altos Hornos de México, la raza lo único que quiere es la estabilidad de la empresa, que vive tiempos muy pesados, caída en la producción y el precio del acero, lo que dificulta la situación.
Por ello la importancia de enviar buenos mensajes a los clientes mantener un ambiente tranquilo en donde no se ponga en riesgo nada, recordar que de las actividades de la empresa es la fuente de ingreso de miles de familias, tanto directas como indirectas y es lo que se tiene que valorar.
Mientras que por el lado social, sigue el malestar por la forma como se maneja el proceso de regularización, se alcanza a observar que alguien sigue moviendo el ambiente, con una serie de mentiras y engañosos comentarios en el sentido de que las unidades regularizadas no podrán venderse.
Otros ofrecen que por dos mil pesos les regularizan pero es falso, es lo que cobran solo por armar el expediente y sacar la cita, aprovechan el descontrol para ganar mucho dinero, al menos es como se encuentra el ambiente en este proceso, la verdad es necesario que autoridades reaccionen.
Y hoy como todos los lunes el fiscalista Cesar Villareal Ramos, comparte esta bonita reflexión, muy amena y cierto el comentario, siempre es bueno una reflexión de ese tipo luego de los dos años de angustia por la pandemia sanitaria, que todavía no se levanta, así que a seguir aplicando protocolos sanitarios, es la recomendación.
Basta un solo día sin sacar la basura para que al poco tiempo comencemos a experimentar las desagradables consecuencias de nuestro olvido. Toda clase de insectos y plagas se sentirán atraídos por el infaltable mal olor provocado por la basura ya en estado de descomposición.
Del mismo modo nuestro corazón que es la casa de Dios, donde habita el Espíritu Santo se puede llenar de basura, y hasta podemos estar con una terrible apariencia y mal olor, sin siquiera darnos cuenta, es el resultado de no soltar lo que te hace daño, lo que no te deja vivir en paz
Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados. Hebreos 12:14-15 (RV 1960)
La amargura el odio y el resentimiento son la basura que frecuentemente contamina el alma. No podemos olvidar algún hecho que nos ha sucedido y lamentablemente como está pasado, ya está trascendiendo. Esto no solo nos contamina a nosotros mismos sino que también a los que nos rodean, quienes seguramente nos ven que actuamos de manera diferente.
Cuando tengamos una bolsa de basura, lo mejor que podemos hacer es botarla inmediatamente donde corresponde. Así como sería ilógico empeñarnos en guardar la basura en nuestra casa, de igual manera nos equivocamos al guardar dentro nuestro corazón esos comentarios, chismes, mentiras, o palabras que nos hicieron daño y las repetimos una y otra vez en nuestra mente, les damos mucha importancia cuando son solo una bolsa de basura que están ensuciando nuestra alma.
Dios te pide que sigas la paz y la santidad puesto que ésta basura es un estorbo para ti. La “Paz”, para que arregles los problemas que pudieras tener en tus relaciones interpersonales y la “Santidad”, para que puedas limpiar tu casa. Recuerda que solamente viviendo en santidad veremos al Señor.
Estimados lectores recuerden hoy es el tiempo adecuado para limpiar tu casa, tu vida no te quedes con la basura que sigue contaminando tu vida, Dios quiere darte una vida abundante, para ser libre de las ataduras del pasado, el odio y la amargura.
Bonita reflexión, verdad?
Dios los Bendiga
Nos leemos mañana.