Será cuestión de unos días cuando el Dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) en México Jorge Herrera de por finiquitada las funciones del Comité Directivo Coahuilense.
Y es que el Dirigente Nacional por fin se dio cuenta del desorden que tenía la ya casi ex lider Coahuilense Elisa Maldonado y envía a un delegado Nacional como responsable de esa oficina que se convierte ya en una simple delegación.
Perooo si ustedes piensan que solamente los panistas recibieron su buena estirada de oreja acompañado de un buen "zape" en la nuca, déjeme le cuento que también desde la capital del País se ordenó el cierre de la dirigencia Estatal de Morena para darle paso a una reestructuración y poner de patitas en la calle a tanto parásito que dicen "dirigir" a dicho partido político.
Y es que los responsbales de ambos partidos Elisa Maldonado y Diego del Bosque dieron muestra de su falta de liderazgo y capacidad de sostener con votos a dichos partidos políticos.
La peor parte sin duda la lleva Acción Nacional quien es desde ya la ultima fuerza política en Coahuila en donde alguna vez fueron la segunda Fuerza política y llegaron a gobernar una importante cantidad de Municipios.
En Morena la parsimonia de su dirigente Diego del Bosque siempre fue más que evidente y así quedo demostrado al perder 16 de las 16 diputaciones wue se disputaron el pasado domingo 7 de junio.
HAY PRIORIDADES
Luego de la fuerte tormenta que azotó gran parte del Estado de Coahuila pero con mss fuerza en algunos Municipios del Centro de Coahuila, los Alcaldes han tenido que tomar decisiones importantes.
Tal es el caso de Ciudad Frontera quien después de la Tormenta la alcaldesa se dedicó por completo en apoyar a decenas de damnificados los cuales tienen obviamente prioridad para Sara Irma Pérez Cantú quien ordenó posponer el festejo que se tenía planeado este próximo fin de semana para agasajar a padres de familia.
Ante la inminente prioridad de atender a los damnificados y dejae la diversión para una fecha posterior.
Por cierto hoy estuvo en la rielera ciudad el secretario de Mejora Coahuila Gabriel Elizondo quien junto a la alcaldesa hicieron un recuento de los daños en los lugares donde se sufrieron los daños e iniciar el proceso de apoyos.
LA SOMBRA DE AMLO
López Obrador no irrumpió para defender a México, sino para blindar a Morena... su carta usa la soberanía como coartada y convierte cualquier presión de Washington en una ofensiva contra su movimiento.
No confronta a Trump: arenga a los suyos. Y cuando Sheinbaum agradece la "definición", la pregunta deja de ser insinuación para volverse evidencia: ¿quién manda realmente?
AMLO gobernó con abrazos mientras el crimen ganaba terreno... hoy cuestiona a Trump, pero sigue sin explicar por qué el narco se expandió durante su sexenio. Vuelve a escena no para asumir responsabilidades, sino para repartir culpas desde la cómoda tribuna del expresidente omnipresente.
Sheinbaum dice que la carta no genera tensión, pero en plena negociación de seguridad sí altera el tablero... la coloca bajo doble presión: la de Estados Unidos, que exige resultados, y la de López Obrador, que se resiste a soltar el control. Ese es el verdadero problema: una presidenta que debe gobernar con la sombra del caudillo encima... y un elefante en la sala.
Dice que la forma es fondo y la inminente salida de Luisa María Alcalde de la presidencia nacional de Morena para ocupar la Consejería Jurídica de la Presidencia, responde de forma directa a esta máxima política.
La gestión de Alcalde al frente del partido mayoritario ha enfrentado el desgaste natural al intentar cohesionar un movimiento que extraña la verticalidad operativa de su fundador y donde el marcaje mediático hacia su hijo ha desgastado y contaminado al instituto político y a su dirigencia.
En este contexto, el enroque se perfila más como un castigo matizado de rescate estratégico. Llevar a Alcalde a la Consejería Jurídica le resuelve dos problemas simultáneos a la presidenta Sheinbaum: releva un liderazgo partidista fuertemente cuestionado por las bases (abriendo la puerta a perfiles como Ariadna Montiel para intentar pacificar el partido y operar electoralmente) y, al mismo tiempo, arropa a una figura emblemática del obradorismo, sin humillarla políticamente.