PIEDRAS NEGRAS, COAH.– Luego de que la Cámara de Diputados aprobara la reducción paulatina de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales rumbo al año 2030, representantes del sector comercio en la frontera expresaron inquietud por el impacto que la medida podría generar en la economía local.
La reforma plantea una disminución gradual de las horas de trabajo hasta alcanzar las 40 horas semanales en un periodo progresivo que concluiría en 2030, con el argumento de homologar a México con estándares laborales internacionales y fortalecer los derechos de los trabajadores.
¿Qué declararon los comerciantes sobre la reforma?
A nivel federal, la iniciativa ha sido presentada como un avance en materia laboral; sin embargo, en la región fronteriza prevalecen reservas ante las condiciones particulares de competitividad que enfrenta esta zona del país.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Piedras Negras, Benito Martínez González, advirtió que, aunque la reducción será escalonada, implicará ajustes operativos y financieros para los negocios, los cuales deberán modificar esquemas de horarios sin afectar la productividad ni el servicio al cliente.
Señaló que en la franja fronteriza norte ya se enfrenta una desventaja en costos laborales, debido a que el salario mínimo es entre 35 y 40 por ciento superior al del interior del país. A ello, dijo, se sumaría la reducción de horas laborales, lo que podría impactar la competitividad frente a otras regiones, particularmente en los sectores manufacturero y comercial.
"Son medidas tomadas a nivel federal que, a largo plazo, podrían restarnos ventaja competitiva, especialmente frente a otros países y frente al interior de la República", expresó.
Detalles sobre la implementación de la reforma
Martínez González advirtió que también podrían generarse riesgos en materia de inversión si no se establecen mecanismos que compensen el aumento en los costos laborales, sobre todo en ciudades fronterizas donde el dinamismo económico depende en gran medida de la industria y el comercio.
No obstante, indicó que será necesario esperar la publicación de las reglas específicas de implementación para fijar una postura definitiva y conocer si la reducción implicará ajustes adicionales, como modificaciones en los esquemas de días de descanso.
Mientras tanto, el sector comercio se mantiene atento a los lineamientos oficiales para evaluar el impacto real que esta reforma tendrá en la economía local.