PIEDRAS NEGRAS, COAH.– Padres de familia de la primaria José Manuel Maldonado acudieron este jueves a una reunión con autoridades municipales para exponer la problemática que enfrenta actualmente el plantel, derivada de un conflicto legal registrado meses atrás entre una madre de familia y una docente de la institución.
De acuerdo con información recabada, el caso se originó por una presunta denuncia de acoso presentada contra una maestra, situación que escaló a instancias legales y derivó en una orden de restricción que le impide acercarse a los alumnos.
La medida ha provocado afectaciones no solo en el grupo involucrado, sino también en el funcionamiento general de la escuela ubicada en la colonia Hacienda de Luna.
Madres de familia que solicitaron permanecer en el anonimato por temor a represalias señalaron que la denuncia habría sido interpuesta por una mujer identificada presuntamente como Alejandra, quien, aseguraron, mantiene restricciones legales que impiden a determinadas personas acercarse tanto al menor involucrado como al plantel educativo.
Incluso afirmaron que constantemente cambia el nombre con el que se identifica frente a otros padres de familia, situación que, dijeron, ha incrementado la incertidumbre dentro de la comunidad escolar.
Impacto en la comunidad
Las inconformes explicaron que, debido a estas restricciones, muchos padres enfrentan dificultades para acercarse a la escuela al momento de dejar o recoger a sus hijos, por lo que consideran que el problema ya afecta a toda la comunidad estudiantil y no únicamente a las personas involucradas en el conflicto legal.
Asimismo, denunciaron que este jueves algunos alumnos tuvieron que tomar clases en áreas exteriores y en el estacionamiento del plantel, situación que generó molestia e inconformidad entre varios padres de familia.
Acciones de la autoridad
Durante la reunión con autoridades municipales también participaron docentes de la institución, quienes expusieron las complicaciones que actualmente enfrentan para desarrollar las actividades escolares de manera normal.
Hasta el momento, padres de familia esperan que autoridades educativas y municipales intervengan para encontrar una solución que permita salvaguardar la seguridad de los menores y garantizar el derecho de los estudiantes a recibir clases en condiciones adecuadas.