PIEDRAS NEGRAS, COAH. - De acuerdo a informes recientes, se ha registrado un preocupante aumento en los robos con violencia en las carreteras del país, este fenómeno, que ha sido señalado por diversas fuentes, indica que la delincuencia se mantiene a la vanguardia, desafiando constantemente los esfuerzos por mejorar la seguridad en el transporte de mercancías.
Las empresas transportistas se encuentran inmersas en una carrera tecnológica para proteger sus activos y garantizar la seguridad de sus operadores, el bloqueo de GPS en camiones transportistas ha sido identificado como una de las tácticas utilizadas por los delincuentes para dificultar la localización de los vehículos y facilitar el robo de mercancías.
Transportistas de la localidad están preocupados por la creciente violencia, la gravedad de la situación se evidencia en las alarmantes cifras de violencia, se estima que, en los últimos meses, más de 150 operadores han perdido la vida en actos relacionados con el robo de mercancías o de los propios vehículos de transporte, este nivel de violencia es inédito y representa un desafío sin precedentes para el sector.
“Se percibe menos vigilancia en carreteras, antes había más retenes sobre toda la carretera 57, de Matehuala para la Ciudad de México había retenes y vigilancia, en la actualidad ha bajado vigilancia la vigilancia en este tramo, el cual se ha vuelto un nicho para delincuentes, nosotros hemos tomado medidas preventivas como instalar en las unidades el botón de pánico, adiestramiento de operadores, instalación de GPS, sin embargo delincuentes detectan estas señales y por medio de inhibidores de señales se bloquean los GPS, aumentando así el robo con violencia a mano armada”, señaló Carl Bres Carranza transportista local.
Ante esta situación, diversas cámaras empresariales, incluyendo la CANACAR, han levantado la voz para exigir medidas urgentes que mejoren la seguridad en las carreteras. Se busca encontrar soluciones efectivas que protejan tanto a los trabajadores del transporte como a las empresas afectadas por estos actos criminales.
Se ha observado una disminución en la presencia de vigilancia en las carreteras, con una notable reducción en la cantidad de retenes a lo largo de importantes rutas como la carretera 57. Anteriormente, el trayecto de Matehuala a la Ciudad de México solía contar con una mayor presencia policial, lo que contribuía a disuadir a los delincuentes.
A pesar de este panorama desafiante, se están implementando acciones preventivas como el uso de botones de pánico, el adiestramiento de operadores y la instalación de sistemas GPS más seguros. Sin embargo, la delincuencia continúa adaptándose, incluso inhibiendo las señales de GPS y perpetrando robos con violencia a mano armada, lo que subraya la necesidad de una respuesta integral y coordinada por parte de las autoridades y el sector privado.
En este contexto, se hace un llamado urgente a la Guardia Nacional y a todas las instancias pertinentes para que intensifiquen los esfuerzos de vigilancia y seguridad en las carreteras, solo a través de una colaboración estrecha y una acción conjunta podremos hacer frente a esta grave problemática y garantizar la integridad y el bienestar de quienes trabajan en el sector del transporte y de la sociedad en su conjunto.