Con la confianza de quien ya se ganó un lugar entre los mejores jinetes de Coahuila y la determinación de cobrar una cuenta pendiente, Brayan Medina Dávila volverá este fin de semana al evento que marcó el inicio de su carrera profesional. El juvenil vaquero buscará quedarse con la codiciada hebilla de campeón en la décima del Súper Bull anual de San Buena.
A sus 21 años, el vaquero de Castaños ha desarrollado un ascenso meteórico dentro del rodeo. En apenas unos meses dejó de ser la promesa que llamaba la atención por su valentía para convertirse en uno de los jinetes más ganadores del estado, acumulando triunfos en diferentes plazas y ganándose el respeto de compañías regionales y nacionales.
Ahora, el destino lo pone nuevamente frente a la arena donde todo comenzó. El Súper Bull, organizado por la Compañía de Rodeo Rancho La Viga como parte del cierre de la Feria de San Buenaventura 2026, reunirá a 25 valientes jinetes provenientes de distintos estados del país e incluso del extranjero. Entre ellos estará Medina Dávila, decidido a defender el prestigio de Coahuila y convertir el escenario de su debut en el de su consagración.
"Estoy muy contento y agradecido con la compañía de Rancho La Viga por haberme invitado una vez más al Súper Bull. Voy con todo a poner en alto al estado de Coahuila, espero dar un bonito espectáculo, pasar a la ronda corta y que este sea mi año; primeramente Dios, ganar la edición 10 del Súper Bull, que es el evento donde debuté en el rodeo profesional", expresó el jinete a La Voz.
El castañense llega con sed de revancha después de quedarse corto en el cierre de la pasada Feria de Castaños, donde no pudo conquistar el campeonato ante su gente. "En el evento anterior, en el cierre de la Feria de Castaños, lamentablemente no se dieron las cosas. Pero aquí voy por la revancha, a buscar llevarnos todo y, como en cada arena que piso, representar a Castaños y a Coahuila", aseguró.
El éxito de Medina Dávila no ha sido producto de la casualidad. En el presente 2026 ha recorrido diferentes arenas del Norte del país, consiguiendo en varios circuitos la hebilla de campeón. Detrás de cada monta hay una exigente preparación. Sus jornadas arrancan desde las siete de la mañana en el gimnasio para fortalecer resistencia, equilibrio y explosividad. Más tarde continúa con las prácticas en el tradicional tambo, afinando técnica, reflejos y control, elementos indispensables para aguantar los ocho segundos que separan la gloria de la derrota.
Las primeras montas de Brayan fueron en los ranchos, sobre borregas y becerros, hasta que a los 15 años enfrentó por primera vez un toro, experiencia que marcó el rumbo de su vida. "A los 15 años me subí a un toro por primera vez en Estancias, con el amigo ´Chico´ Contreras, quien me abrió las puertas de su casa y estoy muy agradecido con él. Después, a los 17 debuté en el rodeo profesional", recordó. Aunque su presente lo tiene peleando campeonatos en México y ganando experiencia, el siguiente reto ya está trazado. "Mi meta es ir a montar a Estados Unidos, donde están los meros buenos, competir con ellos y representar a México", afirmó. Antes de pensar en los grandes circuitos estadounidenses, el joven vaquero tiene una cita con su propia historia. Este fin de semana volverá a la arena donde comenzó el sueño, decidido a mantenerse los 8 segundos sobre el toro y salir con la hebilla que confirme que su nombre ya figura entre la élite del rodeo coahuilense.
