Cherie DeVaux escribió su nombre en la historia al convertirse en la primera mujer en ganar el Derby de Kentucky, la carrera más emblemática de la hípica estadounidense y punto de partida de la Triple Corona. Lo hizo de la mano de Golden Tempo, que firmó una remontada contundente para sellar una victoria que trasciende lo deportivo.
En el Churchill Downs, el ejemplar no figuraba entre los favoritos. Se mantuvo al fondo del grupo durante buena parte del recorrido, lejos de la pelea inicial, mientras otros caballos marcaban el ritmo de la competencia. Sin embargo, todo cambió en el momento decisivo.
Golden Tempo respondió en la recta final con una arremetida fulminante, superando rivales uno a uno hasta cruzar la meta en primer lugar con momios de 23-1. La escena desató la emoción de DeVaux, quien no ocultó el impacto del momento. "No tengo palabras en este momento. Simplemente no puedo. Estoy tan, tan, tan feliz por Golden Tempo. José hizo un trabajo maravilloso, un trabajo magistral para llevarlo hasta ahí", expresó la entrenadora tras la carrera.
El puertorriqueño José Ortiz fue pieza clave en el resultado. Administró el ritmo de la carrera y eligió el instante preciso para lanzar el ataque, en una monta que terminó por definir el triunfo. Para el jinete, el resultado también tuvo un valor especial, ya que consiguió su primera victoria en el Derby en su intento número 11.
Detrás del ganador llegaron Renegade, montado por Irad Ortiz Jr., mientras que Ocelli completó el podio como una de las sorpresas de la jornada.
El Derby se corrió con 18 caballos luego de la baja de último momento de Great White, retirado tras tirar a su jinete, en una situación que modificó la parrilla horas antes del arranque.
Más allá del resultado, el logro de DeVaux representa un punto de quiebre en la hípica, una disciplina en la que las mujeres han tenido históricamente menos oportunidades en los grandes escenarios. Con apenas ocho años desde que inició su propio establo, ganó en su primera participación en el Derby, potenciando aún más el impacto de su hazaña.
"Me alegra poder ser una representante de todas las mujeres en todas partes de que podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos", señaló DeVaux, consciente del alcance de su victoria.
El antecedente más cercano de una mujer ganando una carrera de la Triple Corona se dio en 2023, cuando Jena Antonucci se impuso en el Belmont Stakes con Arcangelo. Sin embargo, lo conseguido por DeVaux eleva ese precedente, al conquistar por primera vez el Derby, la prueba más emblemática del circuito.