UEFA, Concacaf y CAF cuestionan a Infantino: "El fútbol no pertenece a ningún individuo"
Las confederaciones advirtieron sobre una crisis de confianza en el liderazgo de la FIFA, mientras crece la presión sobre su presidente de cara a la reelección.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, enfrenta nuevamente cuestionamientos dentro del futbol internacional luego de que una carta conjunta de tres confederaciones continentales señalara que el liderazgo del deporte no puede convertirse en una cuestión de poder individual.
En la misiva, dirigida a la comunidad futbolística, las organizaciones sostuvieron que ejercer el liderazgo implica una responsabilidad colectiva y no la posibilidad de conservar o exigir autoridad para beneficio propio. También advirtieron que la confianza queda afectada cuando una persona se coloca por encima del grupo que le otorgó esa responsabilidad.
La carta de tres confederaciones resalta la importancia del liderazgo colectivo en la FIFA.
La carta representa un nuevo episodio de la crisis que atraviesa la FIFA y ocurre mientras las confederaciones muestran posiciones divididas respecto al dirigente italo-suizo.
Infantino busca mantenerse al frente de la FIFA
Infantino es, hasta ahora, el único candidato declarado para las próximas elecciones de la FIFA. Para continuar en el cargo durante otros cuatro años deberá conseguir la mayoría de los 211 votos correspondientes a las federaciones integrantes del organismo.
El presidente de la FIFA ocupa el puesto desde 2016 y cuenta con el respaldo de algunas de las confederaciones más importantes. La propia FIFA destacó recientemente el apoyo de la CAF y la Conmebol al defender públicamente a Infantino frente a las críticas.
La institución aseguró que existe un esfuerzo para debilitar tanto a la organización como a su presidente.
Infantino es el único candidato para las elecciones de la FIFA, pero enfrenta críticas crecientes.
La controversia aumentó después de que el diario británico Telegraph publicara información sobre la etapa de Infantino como secretario general de la UEFA, cargo que desempeñó entre 2009 y 2016.
Según el periódico, Infantino habría utilizado su posición para favorecer el ascenso de una empleada con quien mantenía una relación íntima. El medio también señaló que la trabajadora recibió una indemnización de seis cifras al abandonar la institución, además del pago de gastos relacionados con un programa de MBA por alrededor de 50 mil euros.
La UEFA confirmó ante AFP que en ese momento se realizó un pago y que también fueron cubiertos los gastos correspondientes a un programa de MBA en una escuela de negocios local.
La UEFA y otras confederaciones mantienen la amenaza de boicotear las Copas del Mundo.
La crisis comenzó con el proyecto de inversión privada
La actual confrontación dentro de la FIFA comenzó a tomar fuerza a finales de julio, después de que se conociera un proyecto impulsado por Infantino para abrir la organización a inversores privados. La iniciativa terminó siendo retirada.
Posteriormente, Infantino encabezó en Marruecos una reunión de emergencia que concluyó con el respaldo de la dirección de la FIFA hacia su presidente y con disculpas por los errores cometidos durante el proceso.
La organización reconoció que el Consejo y las asociaciones miembro no debieron sentirse excluidos de las decisiones y admitió que el procedimiento tendría que haberse llevado de otra manera.
UEFA mantiene la amenaza de boicot
Pese al retiro del proyecto y las disculpas ofrecidas por la FIFA, la UEFA mantuvo su advertencia de boicotear las Copas del Mundo al considerar insuficientes las medidas adoptadas.
En su nueva crítica, UEFA, Concacaf y CAF rechazaron que la situación pueda explicarse únicamente como un problema de comunicación. Para las confederaciones, lo ocurrido representa una falla de criterio y una ruptura de confianza hacia las instituciones a las que la FIFA debe servir.
Las organizaciones también cuestionaron la falta de transparencia y de responsabilidades dentro del liderazgo del organismo rector del futbol mundial, aumentando así la presión sobre Infantino mientras se acerca el proceso para definir su continuidad al frente de la FIFA.






