Mexicana Katia Itzel: Primera árbitra latinoamericana en dirigir un partido mundialista
La mexicana debutó como jueza central en la Copa del Mundo 2026 y se convirtió en la quinta mujer en lograrlo en la historia del torneo.

La árbitra mexicana Katia Itzel García escribió una página histórica en el futbol internacional al convertirse en la primera mujer de América Latina en dirigir como árbitra central un partido de la Copa del Mundo masculina.
Con 33 años, García fue la encargada de impartir justicia en el encuentro entre Túnez y Países Bajos, correspondiente al Grupo F del Mundial 2026. Con el silbatazo inicial, se convirtió en la primera representante latinoamericana en asumir esa responsabilidad y en la quinta mujer en la historia en desempeñarse como jueza central en un Mundial masculino.

¿Cómo ocurrió la designación de Katia García?
La presencia de mujeres como árbitras principales en esta competencia comenzó apenas en Qatar 2022, cuando participaron la francesa Stéphanie Frappart, la ruandesa Salima Mukasanga y la japonesa Yoshimi Yamashita. En esta edición del torneo también debutó la estadounidense Tori Penso.
Aunque anteriormente América Latina ya había tenido representación femenina en el Mundial mediante las asistentes Neuza Back, de Brasil, y la mexicana Karen Díaz, nunca una árbitra de la región había sido designada como jueza central.
Reacciones al logro de Katia García
Tras conocerse la designación de García, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, felicitó a la silbante y destacó que su logro representa un ejemplo para niñas y niños, al demostrar que las mujeres pueden alcanzar cualquier meta.
El camino de Katia Itzel García en el arbitraje comenzó en 2015. Desde entonces avanzó categoría por categoría hasta obtener la nominación de la FIFA, enfrentando también las críticas y los desafíos que persisten en un deporte marcado históricamente por el machismo.
Originaria de la Ciudad de México y proveniente de una familia de músicos, encontró en el futbol su verdadera vocación. Practicó el deporte desde 2004 y formó parte de equipos escolares y universitarios mientras cursaba la licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Ante la falta de una liga profesional femenil en México durante esa etapa, decidió enfocar su carrera hacia el arbitraje, inspirada por las mujeres que ya habían abierto camino en esa profesión.
Su ascenso fue constante. Debutó en el arbitraje amateur en 2015 y un año después llegó al ámbito profesional bajo la guía de la árbitra Verónica Brito. Posteriormente dirigió encuentros en categorías juveniles, divisiones inferiores del futbol masculino, la Liga de Expansión MX y la Liga MX Femenil.
En 2019 obtuvo el gafete FIFA, consolidándose como árbitra internacional. Más adelante dirigió finales del futbol femenil y participó como árbitra central en tres encuentros de los Juegos Olímpicos de París 2024, incluyendo el partido por la medalla de bronce del torneo femenino.
Impacto de Katia García en el futbol
En la Liga MX también ha marcado precedentes al dirigir más de 20 partidos, entre ellos un duelo de cuartos de final del Apertura 2025, instancia a la que ninguna otra mujer había llegado como árbitra central.
Durante su trayectoria, García ha señalado que una de las principales dificultades ha sido enfrentar comentarios y actitudes machistas tanto dentro como fuera de la cancha. También ha rechazado los cuestionamientos sobre un supuesto favoritismo hacia Pumas por haber formado parte de los equipos representativos de la UNAM, asegurando que su labor como árbitra es completamente independiente.
La designación para el Mundial 2026 también generó críticas sobre si respondía a una política de inclusión de la FIFA. Ante ello, la árbitra lamentó que el debate se centrara en ese aspecto y llamó a reconocer los logros de los mexicanos por el trabajo realizado para alcanzarlos.
García ha expresado que uno de sus principales objetivos es contribuir a romper paradigmas y hacer que ver a una mujer dirigiendo un partido deje de ser considerado algo excepcional. Además, espera que su logro abra nuevas oportunidades para las generaciones de árbitras que vienen detrás y motive a niñas, niños y jóvenes a encontrar en el arbitraje otra forma de vivir el futbol.




