La edición 2026 de las 500 Millas de Indianápolis se realizará este domingo y, como en otras ocasiones, los pilotos ya han seleccionado la leche que tomarán en caso de resultar ganadores, una tradición que nació en la primera mitad del siglo pasado.
El icónico festejo con leche en las 500 Millas de Indianápolis nació en 1936, gracias al piloto Louis Meyer. Tras conseguir la victoria en el legendario óvalo, Meyer pidió un vaso de suero de leche para refrescarse, convencido de que era la mejor bebida para calmar su intensa sed tras el volante.
Al ver la fotografía del triunfador bebiendo, la Asociación de Productores de Leche de Indiana aprovechó la oportunidad y convirtió este acto casual en la tradición más sagrada de la competencia.
Dado que cada piloto tiene sus propios gustos y puede haber intolerantes a la lactosa, los pilotos son preguntados con tiempo de antelación para tener lista la bebida el día de la carrera, refrigerada para que, una vez que el coche sea llevado al círculo de ganadores, sea bebida por el triunfador.
Conforme ha pasado el tiempo, los pilotos han cambiado sus gustos y algunos solicitan leche especial como deslactosada o reducida en grasa.
El piloto regiomontano Pato O'Ward eligió beber leche semidescremada (2 %) en caso de llevarse la victoria y cruzar la línea de meta en el primer lugar.