MONCLOVA, COAH.- Una banda de extorsionadores y ‘montachoques’ fue desarticulada por la Policía Municipal mientras se encontraban ‘cazando’ a sus víctimas sobre el bulevar Harold R. Pape. El par fue turnado al Ministerio Público por amenazar y tratar de sobornar a los oficiales ofreciéndoles dinero.
Los detenidos se identificaron ante las autoridades como Alejandro Hernández Martínez, de 27 años con domicilio en calle Secretarios número 807 de la colonia La Alianza de la ciudad de Escobedo, Nuevo León, y Brigido Santos Soto, de 42 años con domicilio en calle Martin Torres, número 5221, colonia la Croc de la ciudad de Escobedo, Nuevo León.
Con un golpe ‘viejo’ en su auto, el par de regiomontanos extorsionaban a sus víctimas.
Fue pasado el mediodía de ayer cuando al 911 ingresó una llamada que reportaba la presencia sospechosa de dos tipos a bordo de un automóvil Honda Accord, de color blanco, con placas de circulación SSP-042-A, del Estado de Nuevo León, los cuales detenían a automovilistas para extorsionarlos, a la altura de una agencia de autos localizada al norte del bulevar Pape.
De inmediato, elementos preventivos asignados a la unidad 218 llegaron al sitio y abordaron a los tipos que se encontraban dentro del coche, mismos que también bajaron del auto para cuestionar a los oficiales sobre cuál era el problema, que los dejaran trabajar pues sólo iban de paso.
Por su parte, su cómplice sacó de su bolsa 600 pesos enrollados para ofrecérselos a los oficiales a cambio de que se hicieran de la vista gorda y los dejaran seguir haciendo de las suyas al chocar autos de manera intencional para después ‘sacarle’ dinero a sus víctimas.
‘Ahí les va por la molestia pero a la próxima tengan cuidado a quienes revisan’ fue lo que acabó por hundir a los tipos, pues fueron asegurados junto a su automóvil, mismo que presentaba huellas de impacto en la defensa delantera, lo que usaban de anzuelo para atraer a sus víctimas.
Ante esto, los uniformados procedieron con el traslado de Brigido y Alejandro hasta las instalaciones de la Comandancia Municipal en donde quedaron a disposición del juez calificador, quien turno al par ante el Ministerio Público por los cargos de cohecho, amenazas y lo que resulte, mientras que el auto fue remolcado a un corralón.