El colectivo Madres Buscadoras de Jalisco informó sobre el hallazgo de un presunto crematorio clandestino en Lagos de Moreno, así como la recuperación de 60 bolsas con restos humanos y tres cuerpos completos en el municipio de El Salto.
De acuerdo con la agrupación, el hallazgo en Lagos de Moreno ocurrió en la comunidad Plan de los Rodríguez, donde identificaron al menos 15 puntos con restos óseos calcinados tras recibir reportes anónimos.
Las buscadoras señalaron que en el sitio encontraron fragmentos de cráneos, llantas y varillas de acero, materiales presuntamente utilizados para acelerar la combustión de restos biológicos. Indicaron además que, al momento de ingresar al predio, algunas zonas todavía desprendían humo.
El colectivo explicó que, debido a la extensión del terreno, no ha sido posible determinar cuántas víctimas podrían estar relacionadas con los restos localizados.
Restos humanos encontrados en El Salto
Mientras tanto, en la colonia Las Pintitas, en El Salto, continúan las labores de búsqueda iniciadas el pasado 25 de abril, donde hasta ahora han sido encontradas 60 bolsas con segmentos humanos y tres cuerpos completos.
El predio se ubica a aproximadamente cinco kilómetros del Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo, una zona estratégica para la entidad.
Durante las inspecciones en este punto, las integrantes del colectivo recuperaron identificaciones oficiales a nombre de Karla González Martínez y Octavio Arnulfo Cárdenas Sánchez. Las autoridades que participan en las labores señalaron que los restos presentan daños severos por exposición al fuego, lo que dificulta la obtención de perfiles genéticos para identificación mediante pruebas de ADN.
Crisis de desapariciones en Jalisco
Las buscadoras denunciaron que grupos delictivos presuntamente utilizan distintos sitios para desaparecer evidencias: uno destinado a la incineración y otro para ocultar restos humanos bajo tierra. Ante nuevos reportes anónimos, solicitaron órdenes de cateo para otros dos puntos de la misma zona.
La situación ocurre en medio de una creciente crisis de desapariciones en Jalisco. Apenas el viernes pasado, familiares de personas desaparecidas realizaron una protesta frente al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses para denunciar negligencia y retrasos en la identificación de cuerpos.
La manifestación tomó como referencia el caso de Concepción Belmontes, quien buscó durante diez años a su hijo Juan Antonio Olmeda Belmontes. Aunque sus restos ingresaron al instituto poco después de su desaparición en 2016, la identificación oficial no se concretó sino hasta 2025.
Según autoridades forenses, el cuerpo fue encontrado dentro de un tambo y había sido disuelto en ácido, además de que el material óseo se agotó durante los análisis periciales.
Durante la protesta también se denunciaron presuntas agresiones e intimidaciones por parte de guardias privados del inmueble. Posteriormente, representantes del gobierno estatal y de la fiscalía acudieron al lugar para proponer una mesa de trabajo con las familias afectadas.