MONCLOVA, COAH.– Lo que comenzó como una reunión entre amigos terminó abruptamente durante la madrugada de ayer, luego de que elementos de la Policía Preventiva acudieran a la colonia El Pueblo para poner fin a una fiesta escandalosa que mantenía sin dormir a los vecinos de la calle Navarrete.
Fue alrededor de la 01:00 hora cuando habitantes del sector realizaron reiterados reportes a las autoridades, denunciando música a todo volumen, gritos y desorden protagonizados por un grupo de adolescentes que amenizaban la noche al ritmo de corridos tumbados, sin importarles el descanso ajeno.
Atendiendo el llamado ciudadano, una patrulla se trasladó al lugar señalado. Al percatarse de la presencia policial, los jóvenes intentaron "hacerse invisibles": bajaron el volumen de la música, apagaron luces y guardaron silencio momentáneamente, con la intención de evadir la intervención de los uniformados.
Sin embargo, los oficiales no se retiraron del sector y permanecieron a corta distancia realizando labores de vigilancia. Minutos después, al comprobar que el escándalo se reanudó como si nada hubiera pasado, regresaron al domicilio para intervenir de manera directa.
La llegada de la patrulla sorprendió a los adolescentes, quienes vieron interrumpida su convivencia. Los elementos policiacos dialogaron con los presentes, exhortándolos a respetar a los vecinos y a moderar su conducta, dejándoles en claro que el ruido excesivo constituye una falta administrativa.
Tras varios minutos de intercambio, los oficiales determinaron que la reunión debía darse por concluida. Los jóvenes fueron invitados a retirarse y regresar a sus domicilios, dejando la fiesta para otro día y, de preferencia, en un horario más prudente.
Finalmente, las autoridades municipales reiteraron el llamado a respetar las normas de convivencia, subrayando que este tipo de reportes continuarán siendo atendidos para garantizar la tranquilidad de los sectores habitacionales.