MONCLOVA, COAH.- Por culpa del maldito vicio, un adicto al que recientemente le amputaron los diez dedos de los pies por hipotermia, reingresó a la Clínica 7 del IMSS con heridas sangrantes en sus extremidades, luego de caminar varias cuadras en busca de resistol.
Sin duda el vicio es la perdición para Juan Manuel Pérez Pérez de 40 años de edad, vecino de la Privada la Herradura de la Colonia Ampliación Hipódromo.
Su tragedia comenzó la noche del 24 de diciembre, cuando, completamente intoxicado por las drogas, se quedó dormido en la calle sin sentir que el termómetro rondaba los cero grados centígrados.
Pasó toda la noche a la intemperie y por su intoxicación no sintió que los dedos de los pies prácticamente se le quemaban por la helada. Fue hasta la mañana cuando al ver sus dedos los encontró completamente negros.
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![Se arrastra amputado por el vicio Se arrastra amputado por el vicio]()
El hombre se salió de su casa al discutir con su hermana, caminó hasta abrir sus heridas, todo por conseguir su vicio.
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![Se arrastra amputado por el vicio Se arrastra amputado por el vicio]()
Juan Manuel fue encontrado sobre la calle 5 de Febrero de la colonia Progreso.
❮❯Los médicos decidieron amputárselos todos y recetarle reposo absoluto, sin embargo Juan Manuel no puede estar alejado de su amado resistol, y la tarde de ayer, salió por las calles a pedir dinero con la esperanza de comprar su vicio.
A cada paso, las heridas de sus dedos se reabrieron, manchando de rojo sus vendajes, lo que no parecía importarle, pues sufría de una fuerte crisis de abstinencia y lo único que le importaba era comprar un resistol 5000.
Vecinos de la calle 5 Febrero de la colonia Progreso, al verlo caminar con los pies sangrantes, pidieron apoyo a socorristas del Grupo de Urgencias Básicas de Coahuila, que lo primero que hicieron fue inmovilizarlo para limpiar sus heridas y trasladarlo de nuevo a la Clínica 7 del IMSS.
A pesar del riesgo, nada parece importarle a Juan Manuel, su adicción es más fuerte que su integridad.