La polémica por derechos de autor en torno a uno de los mayores éxitos de Karol G ha dado un giro inesperado y favorable para la cantante colombiana. Después de varios meses de tensión legal, los productores que la acusaron de plagio han retirado formalmente su denuncia y emitido una disculpa pública, admitiendo que se habían equivocado.
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Todo comenzó en 2025, cuando los productores Ocean Vibes (Jack Hernández) y Alfr3d Beats (Dick Alfredo Caballero Rodríguez) demandaron a Karol G alegando que su tema "Gatúbela" —parte del exitoso álbum Mañana será bonito— había copiado elementos esenciales de su canción "Punto G".
Sin embargo, tras una revisión más detallada de las pruebas, los demandantes reconocieron que:
- La evidencia no respaldaba sus afirmaciones originales.
- El productor de Karol G, DJ Maff, había creado y grabado el ritmo de "Gatúbela" semanas antes de que "Punto G" fuera lanzada al público.
Ante esta nueva claridad, decidieron retirar voluntariamente la demanda en una corte de Miami y se comprometieron a pedir disculpas públicamente tanto en inglés como en español, a través de plataformas como YouTube y redes sociales.
Más que un simple cierre de caso
Este desenlace es interesante por varias razones:
Rara vez los demandantes por plagio terminan reconociendo su error de forma explícita. La mayoría de estos casos se resuelven con acuerdos confidenciales o procesos judiciales largos.
La disculpa pública no solo restituye el nombre de Karol G, sino que también pone el foco en cómo se manejan este tipo de disputas en la industria musical.
Para la artista, llega en uno de sus mejores momentos profesionales, con Mañana será bonito consolidado como uno de los álbumes más influyentes recientes en el ámbito urbano y latino.
¿Y ahora qué?
Karol G no ha emitido declaraciones oficiales sobre este episodio, pero el retiro de la demanda la libera de una polémica que podría haber afectado su reputación artística. Además, pone de manifiesto lo delicado que puede ser diferenciar entre inspiración legítima, coincidencia musical y presunto plagio, especialmente en géneros como el urbano donde muchos ritmos y patrones se comparten entre creadores.
Este capítulo también puede servir como precedente en disputas por derechos de autor, mostrando que a veces la evidencia y las fechas de creación pueden cambiar por completo el rumbo de un caso legal.